Expertos advierten que las devoluciones de IVA y saldos a favor ganarían protagonismo para aliviar las empresas.
Gobierno Petro habría dejado una advertencia fiscal a su sucesor en su última tributaria
Si bien las empresas aliviarían un poco su caja, la Dian podría enfrentar una tormenta.
En medio de los análisis del mercado por lo que pasará en el país con la caída del dólar, que ronda los $3.100, una reciente alerta pone sobre la mesa que este giro en el mercado de divisas podría abrir un nuevo frente de presión para la Dian.
Audrey Rodríguez, CEO de Lexacty, advirtió que el menor ingreso en pesos para las empresas, sumado al aumento de los costos internos, llevaría a muchas compañías a solicitar con mayor rapidez la devolución de saldos a favor de IVA y otros impuestos como mecanismo para recuperar liquidez sin recurrir al crédito bancario.
Según la experta, el efecto inmediato de un dólar más bajo reduce los ingresos de las compañías. A ese escenario se suma un incremento de los costos operativos, lo que acelera el deterioro de la caja de las empresas.
“Como el dólar bajó y los costos subieron, las empresas se van a quedar sin caja muy rápido”, aseguró Rodríguez al analizar el impacto del nuevo contexto económico.
La devolución de impuestos ganaría protagonismo en la liquidez empresarial
Frente a ese panorama, Rodríguez considera que las devoluciones tributarias se convertirán en herramientas para sostener la operación. Muchas empresas optarían por reclamar los saldos a favor acumulados ante la Dian.
“La única salida rápida para conseguir liquidez sin endeudarse con los bancos es pedir a la Dian que devuelvan saldos a favor de IVA e impuestos”, explicó.
La especialista advirtió que este comportamiento podría traducirse en un aumento considerable de las solicitudes que lleguen a la administración tributaria. El verdadero reto no será el volumen, sino la velocidad con la que la entidad pueda responder.
“Esto le va a meter una presión tremenda a la administración tributaria“, afirmó, al considerar que la disponibilidad de esos recursos será determinante para la estabilidad financiera de muchas compañías.
Rodríguez sostuvo que un retraso en las devoluciones tendría efectos inmediatos sobre la operación empresarial y destacó que “si la Dian se demora en desembolsar esa plata, a las empresas no les alcanzará para la nómina del mes”. El flujo de caja se convertirá en desafíos para las organizaciones que enfrentan menores ingresos por tasa de cambio y mayores costos.
El dólar bajo también aceleraría la inversión en maquinaria
Más allá de la liquidez, la CEO de Lexacty considera que el cambio más profundo estará en decisiones de inversión. El menor costo del dólar abarata la importación de maquinaria y tecnología, mientras que el incremento de los costos laborales hace más costoso mantener procesos intensivos en mano de obra. Esa combinación acelera la automatización.
“Hoy el dólar bajo hace que traer tecnología sea mucho más barato, mientras que mantener la mano de obra en Colombia cada vez es más costoso y rígido por la reforma laboral”, explicó. La automatización se convertirá en necesidad inmediata. “Esto ya no va a ser una opción, se va a convertir en una necesidad de supervivencia“, sostuvo.
La experta también cuestionó la idea de que las compañías tienen poco margen para compensar este nuevo entorno. Muchas organizaciones tienen poco margen para hacerlo debido al peso de sus costos fijos.
“Si el cultivo o la fábrica necesitan la gente trabajando, la gente tiene que estar, y ese costo de nómina es un gasto fijo que toca cumplir sí o sí”, afirmó. Rodríguez concluye que el impacto del dólar bajo va más allá de una reducción temporal en los ingresos.
A su juicio, el nuevo escenario económico provocará dos efectos simultáneos: una mayor presión sobre la Dian por las solicitudes de devolución de impuestos y una aceleración de la sustitución de procesos manuales por maquinaria y tecnología dentro de las empresas.