Amenaza sobre el Canal de Suez eleva la incertidumbre en el transporte portacontenedor

eciente ataque en un puerto egipcio suma presión a un sector ya impactado por los nuevos aranceles de EE.UU.

Uno de los principales focos de preocupación del transporte marítimo de contenedores sigue centrándose en el Medio Oriente, luego del reciente ataque por medio de un dron contra una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) y un buque metanero en el puerto egipcio de Damieta, el primero de este tipo en el Mediterráneo desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ampliando el alcance de los riesgos para la navegación al acercar las amenazas al acceso norte del Canal de Suez.

El analista de la industria marítima Lars Jensen advirtió que, si bien el incidente tendría un impacto limitado si se tratara de un hecho aislado, el verdadero riesgo radica en que represente una expansión del área en que el transporte marítimo sea susceptible a ser atacado. “Lo preocupante es si esto indica que Irán, o grupos afiliados a Irán, están dispuestos a ampliar el conflicto para incluir Egipto y potencialmente el Canal de Suez, con el fin de aumentar la ya alta presión sobre los mercados navieros globales”, señaló. Agregó que una eventual alteración del tránsito por Suez modificaría de manera significativa los patrones de navegación globales, más allá de los efectos ya provocados por la crisis del Mar Rojo y el Estrecho de Ormuz.

La consultora MSI coincide en que las tensiones en Medio Oriente continúan siendo un factor de riesgo. Según su análisis, las acusaciones de Irán contra Estados Unidos por ataques a infraestructura civil, el fin del alto el fuego anunciado por Washington y la posibilidad de nuevos ataques hutíes en el estrecho de Bab el-Mandeb podrían revertir rápidamente los avances observados recientemente en los tránsitos por el Mar Rojo. No obstante, también plantea que un cese al fuego duradero podría favorecer una recuperación significativa de esas rutas durante el cuarto trimestre.

En paralelo, la política comercial de Estados Unidos sigue influyendo sobre la demanda y las cadenas logísticas. MSI indicó que las importaciones de estadounidenses han mostrado un fortalecimiento interanual, impulsadas tanto por la temporada alta como por un adelantamiento de embarques, ya que los propietarios de carga buscaron anticiparse a los recargos por combustible, a los recargos de temporada alta y al restablecimiento de nuevos aranceles. Según la consultora, esto último podría modificar los patrones del comercio internacional con Estados Unidos y generar nuevas oportunidades para operaciones de transbordo destinadas a evitar esos gravámenes.

A estos factores se suman los recargos implementados por las navierasDrewry señaló que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente llevaron a varios operadores a introducir Emergency Fuel Surcharges (EFS), o recargos de emergencia por combustible, con vigencia a partir de agosto. Asimismo, destacó que las líneas navieras continúan ajustando capacidad mediante cancelaciones de itinerarios (blank sailings) y modificaciones de servicios para sostener el mercado frente a una demanda más débil.

Respecto de la evolución de las tarifas, Drewry informó que el World Container Index (WCI) retrocedió un 3%, hasta los US$4.255/FEU, debido principalmente a las bajas registradas en las rutas Asia-Europa y del Transpacífico. Las tarifas entre Shanghái y Los Ángeles disminuyeron un 2%, hasta US$5.739/FEU, mientras que Shanghái-Nueva York se mantuvo estable en US$7.578/FEU. En tanto, los fletes entre Shanghái y Génova descendieron un 6%, hasta US$5.630/FEU, y entre Shanghái y Róterdam un 3%, hasta los US$4.677/FEU.

MSI también estima que las tarifas spot podrían haber alcanzado su punto máximo. Si bien prevé nuevas caídas, considera que los elevados precios del bunker y la congestión portuaria impedirán un retorno rápido a los niveles observados a comienzos de 2026, manteniendo un piso para las tarifas durante los próximos meses.

Por MundoMaritimo