La oferta aérea comenzó a recuperarse tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, pero los fletes globales se mantienen 35% por encima de hace un año. La incertidumbre, la menor bodega de vuelos de pasajeros y los costos de riesgo siguen sosteniendo el mercado.
La recuperación de capacidad aérea en el Golfo todavía no se traduce en un alivio real para importadores y exportadores. Durante la semana 25, entre el 15 y el 21 de junio, la tarifa aérea global promedio subió 1% hasta US$3,24 por kilo, manteniéndose 35% por sobre el nivel registrado un año antes. En mayo 2026 la carga aérea ya había subido 41%, impulsada por la crisis en Medio Oriente y la demanda tecnológica, dejando en evidencia que el mercado entró en una fase de alta volatilidad estructural.
Las tarifas spot siguieron la misma trayectoria. El promedio mundial avanzó 1%, hasta US$3,75 por kilo, equivalente a un incremento interanual de 47%. El mercado, en otras palabras, está recibiendo más capacidad, pero todavía no confía lo suficiente como para descontar la prima de riesgo acumulada durante los últimos meses. Las aerolíneas ya reconocen el impacto directo del combustible sobre sus operaciones y costos, un factor que sigue siendo determinante para el nivel de tarifas aun cuando el jet fuel empieza a moderarse.
Medio Oriente recupera vuelos, pero sigue por debajo de niveles previos
El memorando alcanzado entre Estados Unidos e Irán el 17 de junio aceleró el retorno de servicios hacia y desde Medio Oriente y Asia del Sur, región identificada como MESA. La brecha de capacidad respecto de los niveles previos a la crisis se redujo desde 30% en la semana 24 a 19% durante la semana siguiente.
El avance fue especialmente marcado en los corredores hacia Norteamérica, donde el déficit de capacidad desde MESA se estrechó de 28% a 10%. Hacia Europa cayó de 21% a 11%, mientras que hacia Asia-Pacífico bajó de 31% a 20%.
En el Golfo, la recuperación también fue visible. La brecha de capacidad hacia Norteamérica se redujo desde 33% a 13%, mientras que el déficit hacia Asia-Pacífico pasó de 51% a 35%. Aun así, las cifras muestran que la red todavía no vuelve completamente a su configuración previa.
Más espacio, pero precios todavía rígidos
Las tarifas spot desde MESA aumentaron 3% hasta US$4,16 por kilo, pese a que la capacidad regional creció 6% y el tonelaje apenas avanzó 2%. La diferencia revela que el precio no está respondiendo únicamente a la relación inmediata entre oferta y demanda.
En la ruta MESA–Europa, la capacidad subió 13% durante la semana, muy por encima del incremento de 2% en peso cobrable. Sin embargo, la tarifa spot promedio solo bajó 1%, hasta US$3,76 por kilo. En el caso de Dubái–Europa, la tarifa cayó 8% a US$3,79 por kilo, pero se mantenía 106% por sobre el mismo período del año anterior.
El combustible también comenzó a moderarse. El precio promedio mundial del jet fuel descendió 14% semanalmente hasta US$119 por barril, 24% por debajo del promedio de mayo. Sin embargo, aún estaba 32% por sobre los niveles de un año atrás, por lo que el alivio sigue siendo parcial.
La señal para el mercado es clara: la capacidad está regresando, pero la estabilidad aún no. Mientras persistan restricciones en la bodega de aviones de pasajeros, una mayor dependencia de cargueros y riesgos operativos asociados a la región, las tarifas aéreas difícilmente volverán rápido a los niveles previos a la crisis.