La incertidumbre comercial volvió a alterar el calendario del transporte marítimo. Retailers estadounidenses están adelantando compras para Black Friday y Navidad, presionando el espacio disponible desde China y elevando los fletes antes de la temporada alta tradicional.
El peak season del transporte marítimo entre China y Estados Unidos ya comenzó, pero llegó antes de lo habitual. Empresas de retail estadounidenses están adelantando entre cuatro y seis semanas sus órdenes de temporada para asegurar inventarios de Black Friday y Navidad antes de que Washington defina un nuevo esquema arancelario. El movimiento no es anecdótico: ¿Hasta 800.000 TEUS listos para embarcar? Comercio China-EE.UU. se recalienta con fuerza y los efectos sobre la capacidad disponible ya se sienten en las principales rutas transpacíficas.
La decisión responde al vencimiento, el 24 de julio, del arancel temporal de 10% aplicado a las importaciones estadounidenses. Aunque la reciente visita de Donald Trump a China mantuvo una tregua comercial entre ambas potencias, el mercado asume que la incertidumbre seguirá y que los gravámenes podrían aumentar o volver a niveles más altos. Así lo refleja también la negociación en curso: China propone ampliar a US$300.000 millones el comercio sin aranceles con EE.UU., pero la disputa tecnológica persiste y las partes aún no han sellado un acuerdo de largo plazo.
Mayo y junio absorben carga que normalmente llegaba después
Tradicionalmente, la mayor demanda de carga para la temporada navideña se concentra entre julio y septiembre. Esta vez, parte importante de ese volumen se movió hacia mayo y junio, alterando la secuencia habitual de reservas, programación de buques y disponibilidad de equipos.
Las importaciones estadounidenses desde China crecieron con fuerza en mayo, luego de un repunte ya visible en abril. El impulso estuvo marcado por productos de alto consumo, como electrónicos, baterías, juguetes, artículos de cocina y mercancías estacionales, además de carga vinculada a vuelta a clases y eventos deportivos.
Maersk indicó que el espacio en la ruta China–Estados Unidos comenzó a estrecharse desde mediados de mayo debido a una mayor demanda de clientes y a reservas estacionales anticipadas. El efecto ha sido inmediato: más competencia por slots, fletes spot al alza y menor margen de reacción para importadores que todavía no aseguran capacidad.
El riesgo es adelantar la temporada alta y vaciar el tercer trimestre
El aumento de embarques no necesariamente refleja una recuperación estructural del consumo estadounidense. Gran parte de la demanda responde a una decisión defensiva de inventario: importar antes para evitar un eventual encarecimiento de la carga cuando cambien los aranceles.
Ese comportamiento puede sostener tarifas elevadas durante las próximas semanas, pero también abre la puerta a una caída posterior. Cuando los retailers tengan sus bodegas abastecidas y el nuevo escenario arancelario entre en vigor, las órdenes podrían moderarse durante el tercer trimestre.
Para las navieras, el adelanto de carga entrega una ventana de mayor utilización y mejores precios. Para los cargadores, en cambio, implica enfrentar un mercado con menos espacio, tarifas más volátiles y decisiones de compra condicionadas por la política comercial de Washington.
La temporada alta ya no depende solo de Black Friday o Navidad. En 2026, el principal calendario que están mirando los importadores es el de los aranceles.