El rol del mercado latinoamericano en la carga aérea limpia

La reducción de emisiones en la carga aérea en América Latina se ha transformado en una prioridad estratégica para aerolíneas, exportadores y gobiernos, en un contexto donde la presión regulatoria y la demanda de cadenas logísticas más sostenibles va en aumento. Aunque el sector enfrenta desafíos estructurales —como el crecimiento del comercio y la limitada disponibilidad de tecnologías limpias—, hoy existen varios factores clave que están liderando los avances en descarbonización.

En primer lugar, el uso de combustibles sostenibles de aviación (SAF) es el principal motor de reducción de emisiones. Estos combustibles, producidos a partir de residuos orgánicos, aceites o incluso CO₂ capturado, pueden reducir entre un 65% y hasta un 80% las emisiones en su ciclo de vida en comparación con el queroseno tradicional. En la región, publica Reporte Sostenible, iniciativas como las de LATAM Cargo han demostrado reducciones cercanas al 75% en operaciones específicas, lo que evidencia su impacto directo en la carga aérea. A pesar de su alto costo y limitada disponibilidad, el SAF es considerado el eje central para alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2050.

Un segundo aspecto relevante es la optimización operativa y tecnológica. Las aerolíneas latinoamericanas están incorporando mejoras en rutas, reducción de peso, digitalización y uso de inteligencia artificial para optimizar el consumo de combustible. Estas medidas, aunque menos visibles que los combustibles alternativos, generan reducciones inmediatas y acumulativas en las emisiones, siendo una de las estrategias más costo-eficientes en el corto plazo.

En tercer lugar, destaca el desarrollo de modelos de compensación y certificación de emisiones, como el sistema “Book & Claim”. Este mecanismo permite a las empresas de carga acreditar reducciones de emisiones mediante el uso indirecto de SAF, incluso si no se utiliza físicamente en un vuelo específico. En Sudamérica, ya se han realizado operaciones que integran este modelo, permitiendo trazabilidad y verificación de la reducción de carbono en envíos internacionales.

Otro factor clave es la colaboración público-privada y las políticas regulatorias. Países como Chile están avanzando con hojas de ruta para el desarrollo de SAF y planes alineados con organismos internacionales como la OACI, incluyendo metas de carbono neutralidad al 2050. Estas iniciativas buscan generar incentivos, atraer inversión y desarrollar cadenas de suministro locales para combustibles sostenibles, lo que es esencial para escalar su uso en la región.

Asimismo, la innovación en nuevas tecnologías energéticas —como combustibles sintéticos (e-SAF) o incluso hidrógeno— comienza a posicionarse como una solución de largo plazo. Aunque todavía en مرحلة inicial, estas alternativas podrían reducir significativamente las emisiones del sector, complementando al SAF en el futuro y permitiendo una transformación más profunda del transporte aéreo.

Finalmente, la presión del mercado y de los clientes está jugando un rol creciente. Grandes exportadores —especialmente en industrias como la floricultura o el salmón— están demandando soluciones logísticas con menor huella de carbono, impulsando a las aerolíneas a acelerar su transición. Este cambio en la demanda, junto con estándares internacionales como CORSIA, está alineando a toda la cadena logística hacia prácticas más sostenibles y medibles en términos de emisiones.

Fuente: https://mascontainer.com/el-rol-del-mercado-latinoamericano-en-la-carga-aerea-limpia/