
El riesgo para Colombia es pasar de competir en un entorno relativamente neutral a uno asimétrico.
La Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia) advirtió que el giro en la estrategia comercial de Estados Unidos hacia acuerdos arancelarios selectivos con países de la región podría dejar a Colombia en desventaja competitiva.
Según el gremio, 2026 se perfila como un año más exigente en materia comercial: a los aranceles se suman negociaciones bilaterales, ajustes de costos en empresas estadounidenses y un enfoque creciente en la seguridad nacional como marco de política económica.
En ese escenario, AmCham considera que Colombia debe avanzar en su agenda comercial y, al mismo tiempo, consolidar y proteger los espacios ya ganados en el mercado estadounidense.
La presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, señaló que el riesgo es concreto.
“Si otros países de la región aseguran mejores condiciones arancelarias, Colombia enfrenta un riesgo de desplazamiento en sectores sensibles a precio y volumen, en especial en agroindustria y manufacturas ligeras. El problema no es teórico: es una brecha de costo que se refleja en decisiones de compra, reasignación de pedidos y consolidación de cadenas regionales”, afirmó.

Del impacto absorbido a la renegociación
AmCham explicó que en 2025 el impacto del arancel fue absorbido en un 88 % dentro de Estados Unidos, entre empresas y consumidores. Sin embargo, esa capacidad de absorción estaría llegando a su límite.
Para 2026, la presión tendería a trasladarse hacia los proveedores extranjeros mediante renegociaciones, descuentos, rediseños de producto, cambios de origen o incluso sustitución de proveedores.
“2025 fue resiliencia; 2026 será renegociación”, resumió el gremio, al advertir que las empresas estadounidenses buscarán proteger márgenes en un mercado más competitivo y con mayores presiones internas de costos.
A esto se suma un tercer factor: la seguridad nacional como eje transversal de la política económica estadounidense. Infraestructura estratégica, energía, datos y redes, minerales críticos y esquemas de ‘nearshoring’ y ‘friendshoring’ son ahora prioridades que inciden tanto en decisiones de inversión como en compras públicas y privadas.
La falta de estándares, trazabilidad o gestión de riesgos podría convertirse en un nuevo obstáculo comercial, según explica AmCham.
Sectores con oportunidades y sectores en riesgo
AmCham identificó oportunidades para Colombia en sectores como cacao, café y sus derivados, preparaciones alimenticias, frutas y hortalizas procesadas, material eléctrico y plásticos. Estos rubros, según el gremio, combinan desempeño exportador reciente con prioridades actuales de Estados Unidos: cadenas confiables, resiliencia de suministro y logística eficiente.

También se mencionan posibilidades en autopartes, textiles y confecciones, componentes para energías renovables y servicios basados en conocimiento (TI, BPO, KPO), siempre que el país logre elevar estándares y reducir riesgos para el comprador.
No obstante, los riesgos son significativos. En el caso de Guatemala, AmCham advierte un posible desplazamiento en agroindustria y manufacturas ligeras, dado que ese país no enfrenta el arancel recíproco del 10% que sí aplica a Colombia en algunos segmentos. Entre los sectores más expuestos figuran confecciones, azúcares y confitería, bebidas y licores, calzado, cuero, marroquinería y fibras sintéticas.
Frente a El Salvador, el riesgo radica en la consolidación de cadenas regionales integradas y en una brecha de precio en sectores intensivos en mano de obra. “Entre los riesgos principales para Colombia está la brecha de precio del 10 % en sectores altamente sensibles a costos, así como una reasignación rápida de pedidos hacia El Salvador en compras estandarizadas y de alto volumen”, explicó Lacouture. Las confecciones y la cadena textil encabezan la lista de sectores vulnerables, seguidas por preparaciones alimenticias, bebidas y confitería.
Un entorno más fragmentado
Más allá de Guatemala y El Salvador (y de eventuales acuerdos con países como Argentina y Ecuador), AmCham advirtió que Estados Unidos avanza hacia una arquitectura comercial fragmentada, basada en acuerdos bilaterales y sectoriales.
En ese contexto, el riesgo para Colombia es pasar de competir en un entorno relativamente neutral a uno asimétrico, donde otros países accedan con menores aranceles y mayor previsibilidad.
El gremio subrayó que la presión externa se combina con desafíos internos. La revaluación del peso reduce ingresos en moneda local para exportadores, mientras el aumento de costos de producción (incluido el salario mínimo y posibles ajustes regulatorios laborales) presiona los márgenes.

Esto ocurre en un momento en que el déficit de la balanza comercial acumulado entre enero y octubre de 2025 alcanzó los US$13.651,9 millones FOB, superior a los US$10.971,2 millones del mismo periodo de 2024.
Para AmCham, el mensaje es claro: Colombia tiene margen para capitalizar el nuevo entorno, pero requiere una acción proactiva en política comercial y relacionamiento estratégico con Estados Unidos.
“Mantener la competitividad exige una agenda comercial activa, más allá del desempeño exportador”, puntualizó Lacouture.
Fuente: https://www.portafolio.co/negocios/comercio/colombia-estaria-en-desventaja-competitiva-con-los-nuevos-aranceles-selectivos-de-estados-unidos-amcham-488229