El pulso comercial entre Ecuador y Colombia tensa las reglas de la CAN

El papel de los organismos multilaterales empieza a ser clave para evitar disrupciones en la región.
La coyuntura que enfrenta Colombia y Ecuador por cuenta de la imposición de aranceles de parte y parte, ha puesto sobre la mesa el debate sobre el papel de la Comunidad Andina y los alcances comerciales que tienen ambas naciones, respecto a las medidas arancelarias que entraron en vigor desde el primero de febrero de este año. 

Si bien tanto la Comunidad, como el Consejo Consultivo Empresarial Andino han elevado sus preocupaciones respecto a la decisión, lo cierto es que el papel de los organismos multilaterales empieza a ser clave para evitar disrupciones en la región.

En días pasados, los empresarios, a través del Consejo Consultivo Empresarial Andino, subrayaron la necesidad de preservar el comercio lícito intrarregional como un componente central del crecimiento económico, la estabilidad social y el fortalecimiento de la seguridad interna.

Señalaron que las políticas orientadas a enfrentar desafíos de seguridad y orden público deben adoptarse de forma coordinada y equilibrada para evitar impactos adversos sobre los flujos comerciales formales que sostienen a miles de actores productivos en la región.

Sin embargo, en medio de este debate existen controversias sobre el alcance que tienen ambas naciones para imponer las medidas arancelarias unilateralmente, y aún más con motivo de seguridad nacional. 

De acuerdo con Martín Ibarra, presidente de la consultora Araujo Ibarra, desde una perspectiva jurídico-económica, la imposición de un arancel adicional entre países miembros de la Comunidad Andina contradice de manera frontal el Programa de Liberación, que está diseñado para garantizar un comercio intrarregional completamente libre de gravámenes y tasas. 

Aunque Ecuador invoque razones de seguridad nacional, estas excepciones no son automáticas ni discrecionales: exigen demostrar necesidad y proporcionalidad, lo que abre un espacio claro para controversias en la Comunidad Andina y eventualmente en la Organización Mundial de Comercio (OMC)”, indicó el directivo. 

En ese sentido, Ibarra destacó que Colombia cuenta con instrumentos reales de defensa en el marco comunitario, pero estos mecanismos no generan efectos inmediatos; por eso, desde el punto de vista económico, la combinación de litigio y negociación “es clave para evitar un daño prolongado”.

En la misma línea, Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), fue enfático en señalar que la mediación de la Comunidad Andina es clave para que este conflicto comercial termine pronto y ambas naciones se vean perjudicadas lo menos posible. 

Expertos señalan que los aranceles contradicen el Programa de Liberación Andino.
Expertos señalan que los aranceles contradicen el Programa de Liberación Andino. Foto:EFE

Las medidas arancelarias van totalmente contra el principio de libre comercio entre sus miembros”, apuntó.

Cabe destacar que desde el inicio de la controversia generada por la imposición de las medidas arancelarias, los empresarios advirtieron que la afectación del comercio formal puede derivar en un fortalecimiento del comercio ilícito, así como de las economías criminales y la inseguridad ciudadana. Justamente, una de las causas por las que Ecuador impuso los gravámenes a Colombia. 

Por su parte, Oliva Díazgranados, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, le señaló a este medio que ni los empresarios, ni las instituciones públicas de los dos países, tenían dentro del radar que se iban a afrontar a una guerra comercial. 

Esta es una medida que desafortunadamente nos tomó a todos por sorpresa. Como empresarios y gremios, se hizo un intenso lobby en Panamá en el foro auspiciado por la CAF, donde estaban los presidentes de la República de ambos países, sus ministros, sus gabinetes y organismos multilaterales”, dijo.

No obstante, la dirigente gremial manifestó que ese acercamiento de empresas, gremios y entidades multilaterales no surtió efecto, porque los presidentes de ambas naciones no se hablaron y las medidas, finalmente, empezaron a regir desde el primero de febrero. 

Estuvimos presentes como gremio y como empresarios para darles a entender a nuestros presidentes que estas medidas son absolutamente gravosas para la economía de ambos países. Y a su vez se hizo un gran esfuerzo por parte de las entidades multilaterales, incluso por miembros del Parlamento Andino, insistiendo a sus gobernantes de no tomar estas medidas”, afirmó.

Colombia cuenta con mecanismos de defensa en la CAN, pero sin efectos inmediatos.
Colombia cuenta con mecanismos de defensa en la CAN, pero sin efectos inmediatos. Foto:EFE

Impacto en mercados 

Ahora bien, el reciente intercambio arancelario entre Colombia y Ecuador vuelve a poner en tensión la integración comercial andina y la dinámica de los mercados regionales, en un contexto en el que los flujos bilaterales ya mostraban asimetrías estructurales. 

Según David Fernando Varela, profesor de la Universidad Javeriana y doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad Johns Hopkins, antes de la imposición de aranceles “Colombia exportaba cerca de US$1.700 millones de enero a noviembre de 2025, mientras Ecuador apenas alcanzaba en promedio US$900 millones”, una brecha que, a su juicio, no se corrige con medidas de corto plazo.

Desde la perspectiva de los mercados, el efecto inmediato no es el equilibrio comercial sino la reasignación de proveedores y destinos, con impactos directos sobre las cadenas regionales de valor. 

Varela advierte que “el daño se materializa en semanas o meses, cuando las empresas buscan evitar los sobrecostos del arancel y recurren a nuevos proveedores”. En ese ajuste, los importadores ecuatorianos tenderían a sustituir compras colombianas por bienes de otros orígenes, mientras los exportadores colombianos redireccionan pedidos hacia Perú, Brasil o incluso Venezuela.

El académico subraya que el problema de fondo es estructural y está ligado a la competitividad y la capacidad productiva, no a la aplicación de aranceles bilaterales. “Esto solo lo resuelve la estructura productiva y la competitividad de un país, en la medida en que desarrolle su industria y pueda producir localmente con calidad y costos adecuados”, señala, al tiempo que cuestiona la efectividad de las barreras para modificar la balanza comercial en el mediano plazo.

En ese escenario, la mayor afectación recae sobre la integración regional y el funcionamiento de la Comunidad Andina, instancia creada precisamente para tramitar este tipo de controversias. 

Para Varela, “se está causando un gran daño a la integración andina y se desconocen las reglas; para eso está la Comunidad Andina y allí deberían ventilarse estos conflictos”, opinó. 

Hay expectativa por la reunión entre el presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump.
Hay expectativa por la reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump. Foto:EFE

Donald Trump dentro de la ecuación 

Para Oliva Díazgranados, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-ecuatoriana, el contexto actual está influido por la agenda internacional y, en particular, por la reunión entre el presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump.

Estamos muy en expectativa de esa reunión, porque todo esto va muy encadenado a un interés del presidente Trump de que en estos países se controle el narcotráfico”, afirmó.

Desde la óptica de la dirigente gremial, el control en frontera se ha convertido en un eje que conecta seguridad y comercio, con impactos directos sobre la dinámica de los mercados regionales. 

Díazgranados señaló que “una de las conversaciones es cómo logramos hacer un mayor control al narcotráfico en la frontera”, un asunto que, aunque legítimo desde la seguridad, incide en los flujos comerciales y en la confianza de los empresarios que operan en el espacio andino.

El fortalecimiento institucional en Ecuador también aparece como un componente central del escenario, en un país que enfrenta problemas de criminalidad asociados al narcotráfico. 

Es una decisión del presidente fortalecer el régimen y la justicia ecuatoriana, porque Ecuador está inundada de mafias por el tema del narcotráfico y eso genera inseguridad y trata de personas”, explicó, al subrayar que estas condiciones afectan el entorno de negocios y la estabilidad de los mercados.

Para la Cámara binacional, el desafío exige compromisos conjuntos que no erosionen la integración andina ni distorsionen el comercio, dado que los problemas de seguridad no pueden resolverse de manera aislada. 

Tenemos que comprometernos como países en ese control, porque detrás del narcotráfico está lo peor que tenemos en ambos países”, indicó, al tiempo que insistió en que la cooperación y el diálogo regional son claves para proteger los mercados y preservar los principios de la Comunidad Andina en un contexto de alta sensibilidad política y económica.

Fuente: https://www.portafolio.co/economia/gobierno/el-comercio-andino-en-jaque-aranceles-entre-colombia-y-ecuador-tensan-las-reglas-de-la-can-487546