
Se han visto en la obligación de aplicar recargos, ajustar rutas y modificar operaciones logísticas
La agudización del conflicto en Medio Oriente y la paralización del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz están generando un fuerte impacto en los mercados energéticos globales, con repercusiones directas en el transporte marítimo de contenedores debido al encarecimiento del búnker y al deterioro de las condiciones operativas en la región.
En medio de temores de una disrupción prolongada en uno de los principales corredores energéticos del mundo, WSJ reportó que “el golpe al suministro ha empujado el precio del petróleo por encima de los US$100 por barril”, mientras que el crudo Brent se transaba el jueves en torno a los US$96.
Desde el sector financiero también se anticipan mayores presiones sobre los precios energéticos. Goldman Sachs señaló que el petróleo podría incluso superar el máximo histórico de 2008 si el flujo por Ormuz continúa deprimido durante marzo. En esa línea, Neil Beveridge, director de investigación de Sanford C. Bernstein & Co., afirmó que “lo único que realmente hará bajar nuevamente los precios del petróleo es que veamos reabrirse el Estrecho de Ormuz”.
Búnker en máximos históricos
El aumento del precio del crudo ya se refleja en el costo del combustible marino. El analista de la industria marítima Lars Jensen señaló que el combustible pesado IFO380 el lunes alcanzó un récord, con un precio promedio global de US$841,50 por tonelada, muy por encima del promedio de US$456 por tonelada registrado en febrero.
El combustible bajo en azufre (VLSFO), utilizado ampliamente por la flota mundial tras la aplicación de la normativa IMO 2020, también se ha disparado. El promedio global alcanzó a comienzos de semana los US$929 por tonelada, frente a los US$556 por tonelada del mes anterior, con centros de abastecimiento clave como Singapur y Hong Kong superando los US$1.000 por tonelada.
Recargos y ajustes operativos
Este incremento en los costos energéticos repercute directamente en la estructura de costos de las líneas navieras, que, frente a este escenario, han comenzado a trasladar parte de los mayores costos a los usuarios mediante recargos y aumentos tarifarios.
Maersk y Ocean Network Express (ONE), por ejemplo, introdujeron un Emergency Bunker Surcharge global. En el caso de Maersk, el recargo alcanza US$200/TEU en los principales servicios de larga distancia y US$100 en el resto, mientras que ONE aplica US$160/TEU y US$80 /TEU, respectivamente.
Otras líneas navieras también han anunciado medidas similares. Hapag-Lloyd implementó un recargo de combustible de US$160/TEU en servicios de larga distancia, mientras que MSC introdujo diversos Emergency Fuel Surcharges en varios servicios internacionales. Paralelamente, CMA CGM y otras han anunciado incrementos tarifarios y recargos de temporada alta en distintas rutas.
Según Peter Sand, jefe de análisis de Xeneta, algunas líneas incluso están aplicando tarifas adicionales de entre US$1.500 y US$4.000 por contenedor para aquellos equipos que deben transitar por zonas afectadas por el riesgo bélico.
Cambios en rutas y operaciones
La crisis también está obligando a las navieras a modificar sus operaciones logísticas y sus redes de servicios. El director ejecutivo de Maersk, Vincent Clerc, advirtió que la línea naviera enfrenta crecientes riesgos en el abastecimiento de combustible en Asia y Medio Oriente.
“Las existencias están disminuyendo. Si no hacemos nada, corremos el riesgo de encontrarnos en Asia o en Medio Oriente con puntos de abastecimiento vacíos”, señaló el ejecutivo, subrayando que el suministro de fuel oil en Asia depende en gran medida del flujo que atraviesa el Estrecho de Ormuz.
Como respuesta, varias líneas navieras han suspendido reservas de transporte hacia Medio Oriente y redirigido parte de su flota hacia rutas alternativas en Europa. También están utilizando el canal de Suez y el puerto saudí de Yeda como nodos logísticos para abastecer la península arábiga, evitando en lo posible el Golfo Pérsico.
La creciente inseguridad marítima en la zona refuerza estas decisiones. De acuerdo con The Wall Street Journal, al menos 19 buques mercantes han sido alcanzados o dañados en el Golfo Pérsico desde el inicio de las hostilidades a fines de febrero. Uno de ellos fue el portacontenedores “Source Blessing”, operado por Hapag-Lloyd, que sufrió un incendio tras ser impactado cerca del puerto de Jebel Ali.
“Ahora es muy difícil navegar en el Golfo Pérsico”, afirmó el director de comunicaciones de la línea naviera alemana, Nils Haupt.
En este contexto, los analistas anticipan que las tarifas de transporte marítimo en el mercado spot continuarán al alza y que la confiabilidad de los itinerarios podría deteriorarse en las próximas semanas, reflejando un nuevo periodo de alta volatilidad del sector a nivel global.
Fuente: https://mundomaritimo.cl/noticias/lineas-navieras-acusan-golpe-por-aumento-de-precios-del-bunker-debido-a-conflicto-en-medio-oriente?utm_medium=email&utm_campaign=newsletter